BIM EN EL SECTOR VIVIENDA

30 Mayo, 2017 BIM

La metodología BIM ha estado en un principio más enfocada a los grandes proyectos de construcción, por lo que su implantación comenzó en las grandes empresas, más enfocadas a proyectos de gran envergadura, para aprovechar las ventajas de control sobre el proyecto y la automatización de producción, pero, ¿qué ventajas puede ofrecer a proyectos de una envergadura menor, como la vivienda unifamiliar?


Las ventajas comunes del sistema BIM son aprovechadas igualmente por todos los tipos de proyectos de construcción: un mayor control sobre el proyecto, su definición, sus costes y plazos, etc., y la automatización de la producción, lo que conlleva un ahorro de tiempo en tareas repetitivas.

El control sobre el proyecto es una de las principales ventajas del BIM, ya sea para un gran proyecto o para una vivienda. Las desviaciones de presupuestos y costes se minimizan, lo que repercute de manera favorable en el cliente particular.

La automatización de la producción conlleva un ahorro de tiempo que puede emplearse en otras etapas del proyecto. De esta manera, se pueden centrar los esfuerzos del proyecto en la etapa de diseño y no en la de producción.

Esta focalización de recursos en la etapa de diseño, junto con la automatización de la producción, permite al arquitecto conseguir proyectos de mayor calidad, más trabajados, y con todos sus aspectos contemplados en esta primera etapa, sin que se dejen temas por resolver en obra, como se ha venido haciendo tradicionalmente. Herramientas como secciones automáticas, vistas 360º, y otros, permiten una mayor atención al detalle, fundamental en un proyecto de vivienda.

Todas estas ventajas, unidas al acceso en tiempo real a un modelo virtual exacto a la realidad, dan como resultado una mejor comunicación con el cliente, además de una mayor implicación de éste en la definición del proyecto. La vivienda posiblemente sea el tipo de proyecto en el que se hace más patente esta necesidad: el cliente es a la vez quien financia el proyecto y quien después va a disfrutarlo. Para la mayoría de personas, su vivienda va a ser la mayor inversión que realicen, además de que después la utilizarán cotidianamente el resto de su vida. Por esto, ayudados por nuevas herramientas como los recorridos virtuales o las visualizaciones 360º, con un lenguaje más comprensible para el gran público, el cliente puede tener una mayor implicación en el proyecto, haciendo más fluida la comunicación entre arquitecto y cliente.

 

 

 

ARGM