EL BIM PARA EL GRAN PÚBLICO

11 Marzo, 2017 BIM

BIM, acrónimo de Building Information Modeling, es un término que comienza a aparecer con cada vez mayor frecuencia en el sector de la construcción. Pero, ¿qué es realmente el sistema BIM? ¿Conoce el gran público sus implicaciones? ¿Se trata de un software? ¿El 3D de un edificio? ¿Una base de datos?

BIM

La realidad es que BIM es todo esto y mucho más. Constituye un nuevo método global de llevar a cabo proyectos de construcción. Es un sistema de trabajo, apoyado en un software, en el que se realiza el modelado 3D completo de un edificio. Este modelo no consta meramente de volúmenes geométricos con texturas aplicadas para su visualización, sino que consiste en una verdadera base de datos en la que cada elemento es el equivalente virtual de la realidad.

Los elementos de un modelo BIM contienen toda la información de sus componentes reales, tales como propiedades de los materiales, texturas, propiedades físicas, costes… De esta manera nos permite simular el edificio y entender su comportamiento en un entorno virtual antes de que se inicie su construcción real.

BIM

Todos los procesos del proyecto pasan por el modelo, desde la producción de planos, la visualización 3D, el análisis energético o estructural, hasta las mediciones y presupuestos. Estos procesos se encuentran automatizados, por lo que cada cambio en el modelo, automáticamente es actualizado en todos los planos, mediciones y visualizaciones.

La metodología BIM nos aporta tres importantes ventajas como profesionales:
⦁ El control total del proyecto sin desviaciones posibles ni posibilidad de errores en la producción de documentación.
⦁ Un ahorro de tiempo en la producción, que se emplea en la etapa de diseño.
⦁ Una mejor comunicación con el cliente.

El control total del proyecto parte de este modelado exacto de la realidad, accesible en todo momento tanto en 2D como en 3D, de modo que todos los posibles problemas están contemplados antes de empezar a ejecutar el proyecto. Además, la producción de planos y mediciones siempre es exacta al modelo BIM.

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Al estar automatizados todos los procesos de producción de documentación, la metodología BIM nos permite centrar el esfuerzo del proyecto en la fase de diseño, consiguiendo proyectos mucho más trabajados, de mayor calidad, y con todos los posibles aspectos contemplados y solucionados. Además, aporta gran rapidez en la relación con el cliente para los sucesivos cambios que se harán durante la elaboración del proyecto.

La automatización de visualizaciones es también un gran apoyo de cara a la relación con el cliente, dado que en todo momento puede tener acceso a un modelo virtual del proyecto, en el que puede ver a tiempo real cómo será cuando esté construido. Esto nos aleja por fin de los tradicionales planos arquitectónicos, entendibles para los profesionales del sector, pero que muchas veces no lo son para el gran público. La posibilidad de una mayor implicación del cliente siempre tendrá como resultado proyectos más satisfactorios y más ajustados a sus necesidades.

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La progresiva implantación de esta nueva metodología conseguirá aportar dos importantes beneficios, que repercutirán tanto a los profesionales, como a los clientes, así como a la relación entre ambos: un mayor control del proyecto, de sus costes y de sus plazos; y una mayor implicación del cliente en la elaboración del proyecto por parte del profesional, a través de estas nuevas herramientas que facilitan su comprensión del proceso constructivo.

ARGM